Aire · líquidos · prefiltros · procesos técnicos

Geotextil para filtración y medios filtrantes

Filtrar no es simplemente “tapar”. Es permitir que un fluido siga su recorrido mientras una parte de las partículas queda retenida dentro o sobre el medio filtrante.

Nuestros fieltros no tejidos de poliéster pueden utilizarse como medios filtrantes, prefiltros o capas de separación en sistemas de aire, agua no potable, líquidos técnicos y procesos industriales. Se entregan como tela para cortar, adaptar o confeccionar según el equipo y la aplicación.

El filtro se elige por el proceso, no solamente por el gramaje

El gramaje indica cuánta fibra contiene un metro cuadrado de material. Ayuda a anticipar su cuerpo, resistencia y capacidad de adaptación, pero no define por sí solo una precisión de filtrado en micrones.

Para elegir correctamente hay que considerar qué fluido pasa, qué partículas se quieren retener, el caudal, la presión, la temperatura, la compatibilidad química, el formato del filtro y la frecuencia de recambio. Por eso recomendamos probar el material dentro del sistema real.

¿Qué puede filtrarse con un geotextil?

Aire

Polvo, pelusas y partículas gruesas

Puede trabajar como prefiltro en ventilación, extracción ambiental, tomas de aire, bastidores o equipos que necesiten una primera etapa antes de un filtro más preciso.

Líquidos

Sedimentos y sólidos en suspensión

Puede utilizarse para agua no potable, líquidos de proceso, aceites o fluidos compatibles, dentro de canastos, soportes o etapas previas de filtración.

Procesos

Separación y protección de etapas posteriores

Puede ayudar a proteger rejillas, mallas, bombas, cartuchos o filtros secundarios reteniendo primero la carga más visible o voluminosa.

150 g/m² · blanco · 100% poliéster

Una primera barrera liviana

El fieltro de 150 g/m² es liviano, permeable y sencillo de cortar. Resulta útil cuando se necesita una capa fina que pueda colocarse en un marco, bastidor, rejilla, soporte o pieza recortada.

En aire puede funcionar como prefiltro para retener polvo visible, fibras o pelusas antes de una etapa posterior. También es una buena opción para desarrollar prototipos y comprobar cuánto caudal admite el sistema antes de avanzar a una producción.

  • Fácil de manipular y reemplazar.
  • Apto para paños, discos, tiras y paneles.
  • Útil como primera etapa o prefiltro.
  • Recomendado para ensayos y desarrollos simples.
Ver fieltro de 150 g/m²
 
 

180 g/m² · blanco · 100% poliéster

Flexibilidad para aire o líquidos técnicos

El material de 180 g/m² conserva una manipulación sencilla, pero suma algo más de cuerpo. Puede adaptarse a canastos, recipientes, rejillas, caños o superficies irregulares donde se busca reducir el arrastre de partículas.

En líquidos no potables puede utilizarse como tela de prefiltrado para retener sedimentos visibles o sólidos gruesos antes de otra etapa. En aire puede trabajar en sistemas no críticos que no requieran clasificación o certificación específica.

  • Permeable y flexible.
  • Se adapta a formas curvas y soportes diversos.
  • Apto para prefiltrado y separación mecánica.
  • Puede coserse o sujetarse según el diseño.
Ver fieltro de 180 g/m²

300 g/m² · blanco · 100% poliéster

Más cuerpo para bolsas y piezas filtrantes

El fieltro de 300 g/m² ofrece una estructura más robusta sin perder flexibilidad. Puede cortarse y coserse para confeccionar bolsas, mangas, fundas, cartuchos envolventes, discos o piezas especiales.

En un alojamiento metálico, la bolsa queda sostenida por una canasta o estructura. El fluido atraviesa el material mientras las partículas quedan retenidas. El diseño del alojamiento, la dirección del flujo y el sellado son tan importantes como la tela elegida.

  • Mayor estabilidad para confección.
  • Apto para bolsas, mangas y recortes técnicos.
  • Buena visualización de la suciedad retenida.
  • Opción intermedia para desarrollos industriales.
Ver fieltro de 300 g/m²
 
 

500 g/m² · blanco · 100% poliéster

Mayor espesor para piezas de más cuerpo

El fieltro de 500 g/m² es la opción de mayor cuerpo dentro de esta línea. Puede emplearse cuando la pieza necesita conservar mejor la forma, soportar manipulación frecuente o trabajar con una carga importante de partículas.

Su mayor espesor puede aumentar la capacidad de alojar suciedad dentro de la estructura, pero también puede generar más resistencia al paso del fluido. Por eso debe verificarse el caudal y la presión disponibles antes de adoptarlo.

  • Mayor cuerpo y estabilidad.
  • Apto para paneles, canastos y piezas robustas.
  • Fácil de cortar, coser o troquelar.
  • Requiere validar caudal, saturación y recambio.
Ver fieltro de 500 g/m²

Más gramaje no significa automáticamente una filtración más fina

Una manta de mayor gramaje contiene más fibra y suele ofrecer más cuerpo, resistencia y volumen para retener suciedad. Pero la precisión final también depende de cómo están distribuidas las fibras, del espesor, la compactación, el soporte, la velocidad del fluido y el modo en que se sella la pieza.

Por eso un filtro no debería seleccionarse únicamente mirando 150, 180, 300 o 500 g/m². La pregunta correcta es: ¿qué necesito retener sin impedir que el sistema siga funcionando?

La forma más confiable de responder es ensayar una muestra con el fluido, la carga de partículas y el caudal reales.

 

El material puede convertirse en la forma que necesita el equipo

Paños y paneles Para bastidores, marcos, rejillas o capas planas.
Bolsas y mangas Confeccionadas según el diámetro, largo y sistema de sujeción.
Discos y recortes Para canastos, tapas, cartuchos o piezas de mantenimiento.
Capas de prefiltro Para proteger mallas, bombas, cartuchos o filtros posteriores.

Guía rápida de selección

Gramaje Carácter del material Uso orientativo Qué conviene comprobar
150 g/m² Liviano y delgado. Prefiltros de aire, paños y pruebas iniciales. Retención suficiente y frecuencia de recambio.
180 g/m² Flexible y algo más armado. Aire, líquidos técnicos y canastos simples. Compatibilidad con el fluido y el soporte.
300 g/m² Mayor cuerpo y resistencia. Bolsas, mangas, paneles y piezas confeccionadas. Sellado, costura, caudal y presión.
500 g/m² Grueso y estructurado. Paneles robustos y alta carga de partículas. Pérdida de carga, saturación y limpieza o reemplazo.

Las aplicaciones son orientativas. El material debe validarse dentro del sistema antes de utilizarse en procesos continuos, exigentes o normados.

Para orientarte mejor, necesitamos conocer el problema

Una consulta de filtración mejora muchísimo cuando incluye algunos datos básicos.

El fluido Aire, agua no potable, aceite, líquido de proceso u otro.
La partícula Polvo, tierra, barro, fibras, virutas o sólidos en suspensión.
El caudal Cuánto aire o líquido debe atravesar el filtro.
El formato Marco, canasto, bolsa, manga, disco, cartucho o recorte.
Las condiciones Temperatura, presión, humedad y contacto químico.

Usos que requieren validación específica

Estos materiales no se ofrecen como filtros HEPA ni con una clasificación universal en micrones. Tampoco deben asumirse aptos para agua potable, alimentos, medicamentos, usos médicos, altas temperaturas o productos químicos agresivos sin pruebas y certificaciones aplicables.

En procesos críticos, normados o donde una falla pueda dañar personas, equipos o productos, la selección debe ser realizada y validada por el responsable técnico del sistema.

Preguntas frecuentes

¿Qué micraje tiene cada gramaje?

No corresponde asignar un micraje solamente a partir del gramaje. La retención depende de la estructura del material, el espesor, la compactación, el caudal y el montaje. Para definir una precisión concreta se necesitan ensayos con el sistema y la partícula reales.

¿El de 500 g/m² siempre filtra mejor?

No necesariamente. Tiene mayor cuerpo y puede alojar más suciedad, pero también puede ofrecer más resistencia al paso del fluido. El mejor gramaje es el que alcanza el equilibrio necesario entre retención, caudal y duración.

¿Puede usarse para filtrar agua?

Puede probarse como prefiltro para agua no potable o líquidos técnicos, buscando retener sedimentos o partículas visibles. No debe considerarse apto para potabilización sin un sistema certificado.

¿Puedo fabricar una bolsa filtrante?

Sí, el material puede cortarse y coserse. Deben definirse el diámetro, largo, costura, aro o sistema de fijación y compatibilidad con el alojamiento. Una bolsa mal sellada puede permitir que el fluido pase por fuera del medio filtrante.

¿Cómo sé cuándo reemplazarlo?

Debe revisarse cuando disminuye el caudal, aumenta la resistencia, se acumula demasiada suciedad, el material se deforma o el resultado deja de ser satisfactorio. La frecuencia depende de la carga de partículas y del diseño del sistema.

La mejor consulta empieza describiendo qué querés separar

Escribinos indicando el fluido, las partículas, el formato del filtro y las condiciones de trabajo. Te ayudamos a elegir una muestra para probar antes de avanzar en cantidad.